Set de mobiliario “Alex”

ClienteProyecto Personal
FechaFebrero 2015
Categoría
Etiquetas, , , , , , ,

En varias grandes ciudades empiezan a aparecer apartamentos y pisos de alquiler que no tienen salón. Al prescindir del salón, se puede añadir otra habitación donde acomodar un inquilino más en el piso, pero también se pierde el principal espacio social de la casa donde los inquilinos pueden interactuar entre ellos o acoger visitas.

La creciente inclusión de las redes sociales en todos los aspectos de nuestra vida cotidiana evidencia lo importante que es la interacción social para nuestro desarrollo vital, por lo que parece absurdo que se esté perdiendo ese principal espacio dedicado a lo social en el propio hogar. De esta necesidad surje Alex.

 

Alex es un set de mobiliario multifuncional que define el espacio en el que se encuentra. Dependiendo de su composición, la habitación puede cambiar de ser una habitación a ser un salón. Para ello se han combinado las dos piezas principales de cada habitación.

Está formado por un escritorio, una cama/sofá, una mesa de café y tres asientos. Al combinarlos, Alex se convierte en el protagonista indiscutible de la habitación.

El principio racionalista de “La forma sigue a la función”, atribuida al arquitecto del siglo XX Louis Soullivan, ha sido el hilo conductor del proyecto, teniendo en cuenta todas las actividades en las que debía participar Alex, se han ido añadiendo elementos a su diseño, para que todos sus elementos tuvieran su función. 

También se ha pretendido mantener la máxima simplicidad tanto visual como funcional, por ello se han evitado mecanismos complejos y se han usado materiales con acabados naturales y neutrales. 

Al estudiar el tiempo dedicado a cada una de las tres actividades principales (dormir, trabajar/estudiar, ocio) de las habitaciones que Alex reúne en una sola, se vio que había muchos cambios de actividad a lo largo del día, por lo que era necesario que el mecanismo de cambio entre posiciones fuese sencillo y rápido.

Alex recibe su nombre por varias razones: Se usó un nombre de persona para crear un sentimiento de empatía mayor con su público objetivo. Sin embargo, un nombre de persona normalmente define un género. Para poder adaptarse a ser protagonista tanto del salón como de la habitación se escogió un nombre neutro que pudiese usarse tanto para hombre como para mujer: Alex, diminutivo tanto de Alejandro como de Alejandra.